
Tengo un problema con el enamoramiento.
Me enamoro fácil. No mucho, pero fácil.
Soy un fácil.
No sé qué es. Pero salgo con una niña y si me gusta, cagó.
Mal.
Arjona mal.
La semana pasada me invitaron a un matrimonio. Una amiga de la novia no tenía pareja. No saben la lata que me da ir a matrimonios a ciegas pero eran dos amigas mias que me invitaban y la mismisima novia que pedía mi ayuda. Dije que si.
No se si han tenido matrimonios a ciegas. Pasas a buscar a la chiquilla y no tienes chance más que subir a buscarla a su dpto. Como es un matrimonio, siempre está la mamá/papá diciendole lo guapa que se ve y preguntando mil y una cosas sobre quien la pasará a buscar. Debe ser una tortura para una mujer ir con un desconocido a un matrimonio y les dejo el espacio de comentarios abajo si quieren explayarse al respecto.
En fin, como no quería tener que sentarme 45 minutos ante Dios y su hijo con una extraña tratando de conocerla entre aves marías y la ostia, opté por invitarla a salir un par de dias antes.
Fuimos al W (nunca falla) y ese piso 21 con vista a Santiago si quieren un dato es lo mejor que pueden lograr para impresionar a alguien. Conversamos de lo humano y lo divino echados sobre un ottoman. Como yo iba por hacerle la paleteada a mi amiga, no me pasé mayores rollos, imagino la chiquilla tampoco.
Llegó el día del matri, la pasó a buscar y ahí estaba la mamá esperandome en la puerta. Que quien eres, que qué haces y las preguntas de rigor que se entienden. Yo no dejaría a mi hija (si tuviera una) con un extraño ni a patadas.
Fuimos al matri y todo bien, comimos rico y bailamos de todo. Tomamos un poco más de la cuenta y terminamos agarrando en medio de la pista de baile.
STOP
Si, agarrando en medio de la pista de baile del matrimonio de su mejor amiga con un tipo que conocía hace dos días.
Eso es feo, o bien hice muy bien la pega, o bien estabamos algo ebrios, o todas las anteriores.
Anyway, cerramos la fiesta de la manito, la fui a dejar y todo bien. La chiquilla me gustó, lo pasamos bien y la presentaría feliz a mis papás si esa fuera la prueba de fuego.
Resulta que de estar "que entretenido y que linda la chica que conocí" pasé a "Colgando en tus manos - Bésame (Camila) y casi llego a Te Amaré (Bosé)" - y todo por un simple gesto que se los regalo a todas las féminas de que siguen este blog: cuando la llamé, no contestó.
Maldita yegua (por no decir otra cosa). Me cagó. Tan simple, tan fácil.
Esa noche no pude dormir. Ya tenía hijos con ella y soñaba con nuestro futuro juntos.
Y todo por no contestar.
Cuento corto, al otro día le escribí por facebook, conversamos, y quedamos en salir.
Me impresiona que con un gesto tan mínimo, tan simple y sencillo, una mujer pueda ser capaz de conquistar a un hombre. Imagino para el otro lado funciona parecido.
No contestar. No pescar. No llamar.
Anotalo y grabatelo. Amarrate las manos y muerdete la lengua.
No demuestras interés.
"dime que no, y mandame un si camuflajeado"
Les juro que si me escribe ahora para cancelar nuestra salida, soy capaz de ir a Mosso a comprar anillo de matrimonio.
Hoy salimos en la noche. Ahí les cuento.
Intentaré por mi lado el no pescar tampoco.
Puede ser una cita muy fome. O muy entretenida.








Y ¿cómo terminó la cita?...
me pones a pensar, en un par de días se casa mi mejor amiga, obviamente me acompañará un "amigo" que en más de una ocación ya se proyecto "cañón" con una vida cerquita de Guanajuato y su callejón de besos y en el callejón "él y yo" o "yo y él" o "ambos" o no se ¿? . Aplica bien el dicho "al hombre ni todo el amor ni todo lo demas... para que quede comiendo de tu mano"
pero ¿cómo te fue en la cita? actualiza...
Saludos!!!